jueves, 24 de mayo de 2007


1936. En Alemania se están viviendo tiempos de guerra. Los judíos son objeto de persecución y al mundo no le importa, sólo dos hombres lucharán en su defensa y alertarán a los Aliados, al Papa, a los alemanes y a sus iglesias sobre los crímenes que comete la SS.

Explicación


Para lograr explicar el hecho histórico que se ve en esta película, es necesario hacer una contextualización que ayude a comprender lo ocurrido. Es por ello que me remito a continuación a entregar datos importantes que ocurrían en la época en cuestión.

La película está ambientada en Alemania. Parte el año 1936, y muestra lo acontecido hasta 1945. Durante ese período, en Alemania se viven plenos tiempos de guerra, y se desarrolla la Segunda Guerra Mundial.

Los dos sistemas importantes en este filme son, por un lado el régimen Nazi, y por el otro el Vaticano y los Aliados. Quien dirigía Alemania en ese momento era Adolf Hitler, el führer, el cual estableció un régimen totalitario. En las calles circulaban camionetas con grandes carteles que decían “Führer befiehl, wir folgen! Alle sagen Ja!”, que quiere decir, “El Führer ordena y obedecemos, todos le aclamamos”. No mantenía buenas relaciones con la Iglesia Católica y los protestantes. En cuanto al Vaticano, el Papa del momento era Pio XII, que mantuvo su pontificado hasta febrero de 1939. En Estados Unidos, uno de los países Aliados, el Presidente era Franklin D. Roosevelt.

La trama de la película se basa en los crímenes protagonizados por las Waffen-SS, que eran el cuerpo de combate de elite del Schutzstaffel, más conocido como la SS o “escuadrón de protección”. Ésta era dirigida por el Reichsführer-SS Heinrich Himmler.

Dos hombres se proponen denunciar estos delitos poniendo en riesgo sus vidas y las de sus familias. El primero es Kurt Gerstein, un químico y miembro de la SS que existió en la vida real. Se encargaba de suministrar el gas Zyklon B a los campos de concentración de manera inconsciente. El segundo hombre, Riccardo Fontana, es un personaje de ficción que hace el papel de un joven jesuita, y representa a todos los sacerdotes que hicieron algo para oponerse a la masacre. Finalmente en un acto de sacrificio y coraje, este hombre de Dios se entrega a los nazis haciéndose pasar por un judío más. Dice: "Dios permite que sus hijos sean devorados. Quiero entender por qué".

Comprensión


Ahora bien, para poder comprender de la mejor manera posible los acontecimientos acaecidos, entraré en más detalle sobre el hecho que desencadena la trama de la película, y relataré pormenores de la época que permiten entender el pensamiento de los alemanes que dirigían el país.

Kurt Gerstein era un agente de la SS al cual se le encomendó la tarea de erradicar una epidemia de tifus, para lo cual debía proporcionar grandes cantidades de un gas llamado Zyclón B, sin saber que en realidad estaba colaborando con los masivos asesinatos de judíos que eran llevados a las cámaras de gases en los campos de concentración de Polonia. Cuando se enteró de lo que realmente ocurría al ver con sus propios ojos cómo se utilizaba el gas, Gerstein informó a las autoridades del Vaticano, las cuales no se tomaron en serio la noticia. No podían creer que él estuviera tratando de defender a los judíos siendo que los miembros de la SS se dedicaban a perseguirlos con la excusa de que los querían marginar de la vida pública haciéndolos trabajar alejados del pueblo alemán. Gerstein le contaba a los cristianos lo que estaba ocurriendo, pero ellos lo consideraban un loco ya que no podían creer que los alemanes fueran capaces de semejantes atrocidades.

La nueva generación de las cámaras de gas había sido diseñada para procesar 10.000 “unidades” de judíos a diario. El plan era eliminar cerca de 12 millones de ellos en toda Europa antes de 1948. Para lograrlo, miles de trenes viajaban diariamente desde Alemania hasta los campos de Polonia acarreando cientos de judíos que hacían el viaje de pie en los vagones durante cuatro días seguidos. La marcha de los trenes comunes de viaje, era detenida para dejar pasar “trenes prioritarios” que transportaban a los judíos.

El personaje de Riccardo Fontana es la cara visible de todos los sacerdotes que rechazaron el silencio e intentaron manifestarse en contra de los holocaustos. Él le avisa al Papa lo que está ocurriendo, sin embargo éste no se manifiesta concretamente ya que necesita pruebas antes de comprometer a la Iglesia, porque denunciar aquellos sucesos podría amenazar el liderazgo moral del Santo Padre y la fe en la Iglesia. Lo que sí hace la Iglesia es abrir monasterios para proteger a los judíos oprimidos y perseguidos.

La película finaliza cuando la SS descubre que Kurt Gerstein ha alertado a la Iglesia sobre lo ocurrido, por lo que le quitan el cargo de agente. Los aliados lo toman preso en 1945 y él luego de escribir un documento que testifica lo ocurrido en los campos de exterminio nazis, se suicida ahorcado en su propia celda.

Interpretación

En este punto pretendo dar mi opinión acerca de las impresiones que me llevé al ver la película. La verdad es que uno como espectador, cree estar viendo lo que en realidad sucedió en la historia universal ya que los hechos se basan en la experiencia de un personaje real que vivió en la época en que se ambientó el filme. Lo cierto es que los hechos históricos narrados por el director Costa Gavras fueron de cierta manera manipulados, haciéndolos un poco más fantásticos, por lo que no reflejan la realidad en un 100%.

Por ejemplo, las primeras escenas de la película muestran cómo la SS mataba a miles y miles de “ciudadanos improductivos” como les llamaban, es decir, personas con enfermedades mentales o incapacidades físicas. Esto en la Iglesia Católica es conocido como eutanasia. El obispo de Münster, monseñor Von Galen, fue quien protestó contra el gobierno logrando dar término a los homicidios. En una oportunidad en la película, Gerstein propone a la Iglesia Católica protestar al igual como se hizo con la eutanasia ya que esto dio los resultados esperados, pero no lo dejan protestar porque al ser éste un caso de exterminio y no de eutanasia, es más grave y por lo tanto nadie le creerá. Al proceder la Iglesia de esta manera en el filme, lo que hace el director es dejarla mal parada y dar la idea de que no quiso actuar a tiempo contra las matanzas ya que si el Papa se hubiera interpuesto a través de protestas, habría logrado lo mismo que con la eutanasia, pero la verdad de las cosas es que ni la eutanasia fue detenida por completo. En realidad, ésta continuó hasta el término de la Segunda Guerra Mundial y millones de enfermos fueron asesinados.

Otro hecho que fue modificado de la realidad, es la escena en que el Papa hace su discurso de la Navidad de 1942, donde Riccardo y Kurt esperaban que hablara sobre las muertes de los judíos, pero no dice nada. Lo que sucedió en realidad en el famoso discurso radiofónico del Papa Pío XII ese año, fue que el Santo Padre no utilizó la palabra “judío” ya que podría haber provocado represalias en A. Hitler, sino que habló de “miles de personas destinadas a la muerte sólo por razones de nacionalidad o estirpe”. El mensaje fue comprendido y de hecho la prensa anunció que el Papa había defendido a los judíos en su discurso. Lo que busca la película es que el espectador se pregunte qué habría pasado si Pío XII hubiera nombrado literalmente lo ocurrido. El director Costa Gavras piensa que se habría logrado detener a los nazis.

Mucho más evidente de que la película no es un sincero reflejo de la realidad, es la escena en que Kurt Gerstein se encuentra con el nuncio de Berlín, monseñor Orsenigo para avisarle lo que estaba sucediendo en los campos de Polonia. La verdad de los hechos (lo cual puede verificarse en el informe que el mismo Gerstein redactó), es que él nunca se encontró con el nuncio, por lo que la escena es ficticia. Sí es cierto que el agente de la SS se presentó en la nunciatura y habló con alguien. En el filme el mismo nuncio se muestra incrédulo y alterado frente a la noticia ya que proviene de un miembro de la SS. El director lo hace ver como que la Iglesia se quiere mostrar indiferente al problema y no entrometerse y por eso prefiere hacer como que no cree, pero como pasó en la vida real, era entendible que en la nunciatura no le creyeran a este agente y pensaran que se trataba de un enfrentamiento u ofensa, ya que los nazis pertenecían a un régimen totalitario en donde reinaba la mentira.

Puedo concluir que efectivamente lo que uno ve en la película es ficción basada en la vida real porque se fundamenta en la época y en los hechos históricos que allí ocurrieron, pero la realidad se manipula mucho en base a las creencias y pensamientos propios del director, quien claramente no pretendía dejar la mejor imagen de la Iglesia Católica y el Papa.

Links

http://www.conoze.com/doc.php?doc=129

http://www.filmaffinity.com/es/film651336.html